Desde que en el año 2000, a los pobladores de Uaxactún, Conap (Consejo Nacional de Áreas Protegidas) les concedió en usufructo 83,500 hectáreas de selva protegida para que la cuidaran. Y la comunidad ha desarrollado formas de generar ingresos sin destruir la reserva natural: xate, pimienta, artesanías y turismo comunitario de bajo impacto ambiental.