Nuevo informe respalda a concesiones forestales comunitarias

Nuevo informe respalda a concesiones forestales comunitarias

Informe concluye que modelo de concesiones forestales comunitarias genera beneficios  ambientales para la sociedad y beneficios económicos para las comunidades. Para esto son básicos los derechos de uso y gestión de los recursos.

 

 27 de marzo de 2019. Petén, Guatemala. Un nuevo reporte respalda el trabajo que realizan las concesiones forestales comunitarias de Petén, Guatemala, para proteger la Reserva de la Biosfera Maya, frente a amenazas tales como la deforestación y los incendios forestales, al tiempo que generan beneficios económicos para las comunidades que viven en ella.

El reporte fue presentado durante una reunión del Banco Mundial en la Ciudad de Washington, el 26 Marzo.

Los resultados de este informe sugieren una relación positiva entre el progreso socioeconómico (ingresos, inversiones, ahorros, capitalización de empresas comunitarias y la creación de activos a nivel de hogares y empresas) y la conservación de las áreas bajo concesión (tasas de deforestación cercanas a cero en concesiones comunitarias activas).

“Las comunidades son los mejores administradores de los bosques naturales amenazados, incluso en lugares donde la corrupción está muy extendida y las presiones para  cambiar el uso de los bosques son altas. En un momento en que los gobiernos de todo el mundo están cediendo cada vez más derechos a las comunidades locales, las concesiones de la Reserva de la Biósfera Maya son un modelo de cómo desarrollar un desarrollo económico resistente y local basado en la gestión forestal sostenible“ ,  Benjamin Hodgdon, investigador independiente y co autor del reporte.

Empresas comunitarias generan valor agregado

Con una cobertura de cerca de 2.1 millones de hectáreas, la Reserva de Biosfera Maya (RBM) es el área protegida más grande de Centro América y el hogar de alrededor de 180,000 personas, así como un patrimonio de importancia mundial por su biodiversidad y cultura.

De acuerdo con el informe, “El ingreso forestal, su reinversión y el acceso a financiamiento local y externo han permitido a las empresas comunitarias diversificar sus actividades, generar un mayor valor agregado, desarrollar nuevos productos e insertarlos en cadenas de valor de productos forestales maderables y no maderables.”

Carlos Crasborn, presidente de la Asociación de  Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP), expresó: “En 25 años el proceso de concesiones forestales evolucionó de la gestión forestal maderable hacia un modelo de gestión integral de los recursos naturales. Hoy se combinan los ingresos del aprovechamiento y transformación de la madera, con la extracción y comercialización de los productos forestales no maderables, con la gestión del paisaje turístico.

El informe además concluye que “la evidencia combinada del desempeño socioeconómico y ambiental de las concesiones de la comunidad es un argumento sólido para la renovación de la concesión, que se debe en los próximos años. ”

”La amenaza más importante en este momento es la incertidumbre que rodea la renovación de la concesión. El hecho de que no haya claridad con respecto a cómo se evaluarán las concesiones o cuál es el proceso de evaluación y extensión es una preocupación existencial” , agregó Benjamin Hodgdon.

Parques con gente

Las concesiones forestales comunitarias,  ubicadas en la Zona de Uso Múltiple de la RBM, fueron dadas por el gobierno de Guatemala,  a las comunidades a finales de la década de los 90 y finalizarán en los próximos años.

El manejo sostenible de los recursos naturales es el principal retorno al reconocimiento de los derechos comunitarios. El paisaje de los bosques donde hay derechos comunitarios muestra signos de salud ambiental y paz social. Esta última relevante para países que venimos de conflictos militares internos. Realidad que contrasta con los llamados parques sin gente, donde frente a las dificultades de las agencias de gobierno para hacer cumplir la ley, han  involucionado hacia tierras de nadie y enfrentan deforestación, degradación, y presencia de actividades ilícitas, sobre la base de una extensa pobreza rural, agregó Crasborn.

Diversos  reportes y evidencia han mostrado que  las concesiones forestales comunitarias son vitales para conversar la RBM.  Por ejemplo, un informe sobre Tendencias en la deforestación de la Reserva de Biósfera Maya, presentado en el 2015 por diversas organizaciones, dice que la tasa de  las tasas de deforestación fueron de 1.0% en la Zona Núcleo, 0.4% en la Zona de Uso Múltiple y 5.5% en la Zona de Amortiguamiento. Paradójicamente, la Zona Núcleo, a donde únicamente se permiten actividades turísticas  y de investigación tiene una tasa de deforestación más alta que la Zona de Uso Múltiple, a donde se ubican las concesiones y las comunidades realizan gestión sostenible.

El informe liderado por la  Bioversity International contó con el apoyo del Proyecto Clima, Naturaleza y Comunidades en Guatemala (CNCG) de USAID y el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), en estrecha colaboración con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) y  otras organizaciones locales.