Líderes indígenas y de comunidades locales de los bosques de América Latina llaman a los Gobernadores del Clima a trabajar de forma conjunta para proteger los bosques.

Líderes indígenas y de comunidades locales de los bosques de América Latina llaman a los Gobernadores del Clima a trabajar de forma conjunta para proteger los bosques.

COMUNICADO DE PRENSA

GUADALAJARA, México, 29 de agosto de 2016. Hablando fuera de la conferencia de los Gobernadores Climáticos y el Forest Task Force (GCF); una colaboración entre los gobernadores de 29 estados y provincias de cuatro continentes para abordar el impacto de las emisiones de carbono y la deforestación en los bosques tropicales más grandes del planeta; los líderes indígenas han dicho que a menos que las comunidades forestales estén contempladas dentro de los procesos de conservación, los esfuerzos para abordar el cambio climático fallarán.

Su mensaje para el GCF: Los bosques tropicales del mundo están en peligro. La ciencia ha demostrado que quienes han vivido en esas tierras y las han mantenido a salvo por milenios superan a todos los demás administradores de los bosques, cuando tienen derechos fuertes y garantizados.

Al establecer una relación directa con los guardianes que protegen los bosques, lo gobernadores pueden asegurar que sus estrategias de conservación realmente funcionarán – ahora y en el futuro.” dijo Cándido Mézua, encargado de Relaciones Internacionales de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques. “Ellos deben de escucharnos, por que somos nosotros quienes ponemos nuestras vidas en juego para proteger los bosques tropicales en Mesoamérica, el Amazonas y demás regiones del mundo”.

Ese mensaje es ampliamente respaldado por la ciencia. Desde 2014, cuando un importante informe conjunto publicado por la World Resources Institute (WRI) y la Rights and Resources Initiative (RRI ) encontró que el reconocimiento legal de los derechos de las comunidades forestales en 14 países con grandes bosques tropicales condujo a la reducción de las emisiones de carbono.

Solamente en Brasil, el informe de la WRI y la RRI encontró que el fortalecimiento de los derechos territoriales de las comunidades forestales podría ayudar a prevenir la deforestación proyectada de 27,7 millones de hectáreas de tierra en 2050. Eso es tanta masa boscoso que puede procesar 12,000 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono, la misma cantidad que emite cada tres años toda América Latina y el Caribe.

Un análisis de 2015 encargado por organizaciones indígenas de América Latina, África e Indonesia, y llevado a cabo por el Woods Hole Laboratory y el Environmental Defense Fund encontró que las tierras indígenas mantienen más del 20% del carbono almacenado en los bosques tropicales del mundo. Los investigadores ilustran los hallazgos a través de un mapa de las regiones boscosas tropicales a manera de infografía para mostrar que cuando los gobiernos mejoraron y fortalecieron los derechos territoriales, las comunidades fueron más exitosas en la prevención de la tala ilegal, las compañías mineras y la destrucción ilegal de los bosques al igual que el incremento de los gases de invernadero.

Pero a pesar de que las comunidades indígenas que practican sus formas de vida tradicionales tienen mucho menor impacto en los bosques tropicales que las culturas occidentalizadas, su habilidad para prevenir el desarrollo ilegal y proteger sus territorios de usos de alto impacto, con frecuencia está limitadas por su falta de apoyo legal y financiero, incluyendo la inexistencia de la titulación de sus tierras.

Más del 9% de los bosques tropicales de la cuenca del Amazonas, Mesoamérica, la República Democrática del Congo e Indonesia son consideradas altamente amenazadas debido a que están en territorios indígenas que carece de reconocimiento legal, concluyó el análisis.

En ningún lugar los derechos territoriales indígenas y los esfuerzos por detener la deforestación y el cambio climático son más entrelazados que en los Estados y las provincias de Brasil Indonesia, Costa de Marfil, México, Nigeria, Perú, España y los Estados Unidos, muchos de los cuales están representados en el GCF.

Más del 25% de los bosques tropicales del mundo se encuentran en Estados y provincias del GCF, incluyendo más del 75% de Brasil y más de la mitad de Indonesia.

El GCF fue concebido para que los Estados miembros y provincias fueran los primeros impulsores en la creación de programas jurisdiccionales sólidos para el desarrollo de una baja en las emisiones. Pero, en la práctica, los gobernadores han tardado en llegar a sus propias comunidades indígenas por ayuda.

En una declaración publicada hoy en Guadalajara, los líderes indígenas de América Latina pidieron a los gobernantes que se adhieran a los principios contenidos en el Art. 169 de la Organización Internacional del Trabajo, así como la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Todas las iniciativas, acciones, proyectos y programas dirigidos por el GCF concerniente a pueblos indígenas y comunidades tradicionales deben de contar con la participación y la dirección de las comunidades tradicionales a través del proceso del Consentimiento Libre, Precio e Informado”, señala el comunicado. El GCF debe de respetar las salvaguardas sociales y ambientales recomendadas por el Grupo de Trabajo del Amazonas (Amazon Work Group), la Coordinara de Organizaciones Indígenas de la Cuenca del Amazonas (COICA) y otras organizaciones de la sociedad civil que representan poblaciones indígenas y comunidades locales; entre estos principios están: a) el cumplimiento de la ley, b) el reconocimiento y garantía de los derechos, c) la distribución de los beneficios, d) la sostenibilidad económica, el mejoramiento de la calidad de vida y la reducción de la pobreza, e) la conservación y restauración ambiental, f) la participación, g) el seguimiento y la transparencia, y h) la gobernanza”.

Los líderes señalaron que los intereses industriales alrededor del mundo, impulsados por la creciente demanda de los consumidores de madera, aceite de palma y minerales están empujando más que nunca hacia la profundidad en tierras indígenas, y los homicidios de activistas que tratan de proteger sus territorios de las industrias destructivas están en aumento. A raíz del asesinato de la líder ambientalista Berta Cáceres a principios de este año, el grupo de vigilancia Global Witness documentó 185 asesinatos similares a través de 16 países en 2015, el número más alto de muertes de activistas ambientales de la historia.

Los participantes en el panel incluyen líderes de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB), la Coordinara de Organizaciones Indígenas de la Cuenca del Amazonas (COICA) y por parte de la República Democrática del Congo la Red de Pueblos Indígenas para el Manejo Sostenible de los Ecosistemas Forestales (REPALEC).

DECLARACION BAJO EMBARGO: LEVANTA LUNES 29 DE AGOSTO, 2016, 18:00.

Principios Rectores de Colaboración Entre Miembros del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques (GCF) y los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales

Los estados y provincias miembros del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques reconocen que los Pueblos Indígenas y las Comunidades Forestales Tradicionales son líderes en la implementación de perspectivas exitosas de conservación forestal, de manejo y aprovechamiento sustentable de los bosques y en general de desarrollo rural de bajas emisiones, que contribuyen al enfriamiento del planeta. También se reconoce que los fondos para garantizar la participación plena y efectiva de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales en el diseño de políticas y estrategias para evitar la deforestación y degradación no han fluido con suficiencia y oportunidad y, los proyectos que previenen la deforestación en estas tierras, en ocasiones, no han promovido los beneficios del desarrollo de manera inclusiva para estas comunidades.

Por su parte los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales reconocen la voluntad política de los Gobernadores del GCF al adoptar la histórica Declaración de Río Branco durante la reunión anual del GCF en Rio Branco, Brasil, en 2014. Un elemento de este acuerdo incluye un compromiso específico en torno a la colaboración entre miembros del GCF con las comunidades indígenas y tradicionales para impulsar vías para un desarrollo económico sustentable, de bajas emisiones que conserve las tierras forestales en sus jurisdicciones.

Ambas partes coinciden en que este documento de principios de cooperación entre los miembros del GCF y las comunidades indígenas y tradicionales, debe tomar en cuenta, entre otros, los siguientes antecedentes:

  • El Convenio 169 de sobre Pueblos Indígenas y Tribales, de la Organización Internacional del Trabajo, y

  • La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

  • Los Acuerdos de Cancún (COP 16 CMNUCC), que entre otras cosas establecen una serie de salvaguardas para Pueblos indígenas y comunidades Locales.

  • La Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en especial en cuanto al indicador de derechos a la tierra asegurados.

  • Los Acuerdos de París COP 21 CMNUCC) que en su proemio señala que: “… las Partes, al adoptar medidas para hacer frente al cambio climático, deberían respetar, promover y tomar en consideración sus respectivas obligaciones con respecto a los derechos humanos, el derecho a la salud, los derechos de los pueblos indígenas, las comunidades locales, los migrantes, los niños, las personas con discapacidad y las personas en situaciones de vulnerabilidad y el derecho al desarrollo, así como la igualdad de género, el empoderamiento de la mujer y la equidad intergeneracional”.

  • El Sistema de Incentivos por Servicios Ambientales (SISA) del estado de Acre, Brasil que reconoce el conocimiento tradicional indígena como un servicio ambiental proporcionado por los pueblos indígenas (Ley 2308 de 22 de octubre de 2010).

  • El proceso de construcción de un marco robusto de Salvaguardas Sociales y Ambientales en el Estado de California en el cual varias de las organizaciones indígenas y de comunidades locales hemos estado participando y que está construyendo un referente en materia de políticas climáticas a nivel jurisdiccional con un fuerte componente en materia de derechos.

Considerando lo anterior, los Principios de Colaboración entre el GCF y los Pueblos del Indígenas y Comunidades Tradicionales establecen:

  1. El diseño e implementación de Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional deben contemplar desde sus etapas iniciales la participación Plena y Efectiva de las representaciones de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales, lo cual implica entre otras cosas, garantizar los recursos y condiciones para que esto suceda.

  2. Las Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional serán llevadas a consulta con el fin de obtener el Consentimiento Libre, Previo e Informado o llegar a la Construcción de Acuerdos con Pueblos Indígenas y Comunidades Locales.

  3. Las Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional reconocerán y fortalecerán los derechos territoriales de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales, reconociendo que la mejor forma de conservar y manejar sustentablemente los bosques es reconociendo y respetando los derechos de Pueblos Indígenas y de Comunidades Locales. En reconocimiento de este principio, previo a alguna intervención de una acción REDD+ debe primeramente asegurar los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales.

  4. Las Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional reconocen que la reducción de emisiones por deforestación y degradación y demás acciones REDD+ son producto del manejo y aprovechamiento sustentable y de la conservación de los bosques, mismos que en gran parte se encuentran en tierras y territorios indígenas y de comunidades locales, lo cual les otorga, entre otro, el derecho a la justa y equitativa distribución de beneficios.

  5. Las organizaciones representativas de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales impulsarán Mecanismos de Financiamiento y Distribución de Beneficios para la implementación del Desarrollo Bajo en Emisiones y Acciones REDD+, los cuales serán considerados y apoyados en las Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional.

  6. Las Estrategias REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones a nivel de jurisdicción subnacional incluirán Sistemas de Salvaguardas Sociales y Ambientales que sean Vinculantes y que permitan a los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales hacer frente de manera efectiva a los riesgos derivados de las políticas REDD+ y de Desarrollo Bajo en Emisiones.

  7. Las organizaciones representativas de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales, impulsarán igualmente iniciativas complementarias y autónomas a REDD+ que igualmente lleven a la reducción de emisiones bajo el concepto de manejo holístico de sus tierras y territorios, y que serán apoyadas por las Estrategias Nacionales REDD+.

  8. Los miembros del GCF coinciden en que es necesario impulsar medidas de protección y salvaguardas especiales para los representantes e integrantes de Pueblos Indígenas y Comunidades Locales en las regiones en las que existan amenazas contra su integridad derivadas de la defensa de sus tierras y territorios.

  9. El diseño de una categoría especial para que las organizaciones indígenas y de comunidades locales puedan tener un estatus institucional de participación dentro del GCF

  10. Las acciones emprendidas por los miembros del GCF en relación a los pueblos indígenas y comunidades tradicionales deben contribuir al objetivo general del GCF de impulsar modelos subnacionales, con enfoques flexibles, específicos para cada contexto jurisdiccional en relación con la gestión de bosques y la deforestación evitada;

  11. Las iniciativas de los miembros del GCF deben contribuir al mantenimiento a largo plazo de los bosques que se encuentran en territorios indígenas y de comunidades tradicionales y al bienestar de los habitantes de estos bosques; así también, a canalizar inversiones para el desarrollo de modelos efectivos para el manejo de los territorios propiedad de las comunidades tradicionales e indígenas, particularmente en lo relacionado a las estrategias de desarrollo comunitarias y emprendimientos sostenibles de manejo de sus bosques ;

  12. Las acciones de los miembros del GCF deben estar en alineadas con las políticas nacionales y subnacionales sobre pueblos indígenas y comunidades tradicionales, así como aquellas relacionadas con la gobernanza  territorial y ambiental de cada estado o provincia;

  13. Todas las iniciativas, acciones, proyectos y programas liderados por el GCF relacionados con los pueblos indígenas y comunidades tradicionales deben contar con la participación e involucramiento directo de las organizaciones tradicionales indígenas y comunidades locales a través de un proceso de consulta y consentimiento previo, libre e informado;

  14. Los beneficios potenciales, así como los posibles riesgos, de las iniciativas del GCF que involucren a las comunidades indígenas y tradicionales deben ser identificados, estudiados y ampliamente discutidos con las organizaciones que representen a los pueblos indígenas en cada estado miembro del GCF;

  15. Las acciones del GCF deben respetar las garantías socio-ambientales recomendadas por el Grupo de Trabajo Amazonas (Amazon Work Group), COIAB, y otras organizaciones de la sociedad civil que representan a los pueblos indígenas y a las comunidades tradicionales, entre estos principios se incluyen: a) el cumplimiento legal, b) el reconocimiento y garantía de los derechos, c ) la distribución justa de beneficios, d) fomento del desarrollo y la sostenibilidad económica, mejora en la calidad de vida y la reducción de la pobreza, e) la conservación y la restauración del medio ambiente, f) la participación plena y efectiva en todos los procesos y etapas, g) el seguimiento y la transparencia, y la h) gobernanza y rendición de cuentas.

  16. Las acciones del GCF deben centrarse y estar orientadas hacia el cumplimiento de las siguientes premisas: a) el respeto y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y comunidades tradicionales en relación con sus tierras, cultura y costumbres tradicionales, b) el fortalecimiento de la gobernanza forestal comunitaria en estos territorios, c) transparencia de la información, y d) promoción y creación de las condiciones para la participación de los pueblos indígenas y tradicionales en las decisiones fundamentadas sobre consentimiento libre, previo e informado y el desarrollo de acciones y programas relevantes para sus comunidades;

  17. Los miembros del GCF trabajarán con las comunidades indígenas y tradicionales para promover iniciativas de capacitación y formación, tales como talleres relacionados con las políticas, acciones y programas, y fomentarán las condiciones para que el liderazgo indígena y de las comunidades tradicionales sea escuchado y tomado en consideración;

  18. El GCF reconoce y busca fortalecer la contribución histórica de los pueblos indígenas y tradicionales para el mantenimiento de las reservas forestales y otros servicios ambientales a través de la gestión tradicional de los recursos, así como las estrategias de gestión del territorio, para el cual se trazarán también acciones compatibles con este enfoque holístico de valoración de los bosques;

  19. Las iniciativas y políticas lideradas por el GCF deberán contribuir y apoyar con la instauración de mecanismos de financiamiento dedicados a las comunidades indígenas y tradicionales, que generen iniciativas, desarrollen e implementen acciones y proyectos  que contribuyan con las Estrategias Nacionales REDD+;

  20. Los miembros del GCF reconocen los derechos indígenas y el principio de autodeterminación expresados en el Convenio 169 de sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la Organización Internacional del Trabajo y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas;

  21. Los beneficios procedentes de políticas y acciones de gobernanza forestal deben ser distribuidos de manera justa y equitativa, respetando las costumbres y tradiciones de las comunidades indígenas y tradicionales, garantizando la corresponsabilidad intergeneracional con la participación activa de sus líderes y que resulte de su consentimiento libre, previo e informado y que se centre en el bien colectivo de estas comunidades.

  22. Las contribuciones realizadas por el GCF, así como de los Pueblos Indígenas y Comunidades Locales y de sus resultados, en las acciones de emprendimiento conjunto serán de propiedad intelectual compartida y su uso posterior de las experiencias desarrolladas, deberán respetar esta forma de coautoría y ninguna de ellas podrá hacer uso con fines lucrativos y/o comerciales.

Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la cuenca Amazónica (COICA)

Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques (AMPB)