Estudios Forestales en América Latina muestran rentabilidad en Manejo Comunitario y capacidad para Frenar deforestación

Estudios Forestales en América Latina muestran rentabilidad en Manejo Comunitario y capacidad para Frenar deforestación

Dos estudios han demostrado que el manejo comunitario de los bosques es rentable, que puede frenar la deforestación, y dejar beneficios en las comunidades indígenas.

Dos estudios científicos desarrollados por investigadores en conservación y medio ambiente en Guatemala y Brasil han demostrado que el manejo comunitario de los bosques es rentable, que puede frenar la deforestación, y dejar beneficios en las comunidades indígenas, informó hoy el Instituto de Recursos Mundiales (WRI).

El primero de ellos, centrado en la caoba y otras especies maderables valiosas, se realizó en la Reserva de la Biosfera Maya (RBM), en Petén (Guatemala) y mostró que las comunidades locales con derecho al manejo del bosque aprovechan de manera sostenible los árboles más valiosos de la región.

El estudio, primero de su clase en un contexto de manejo comunitario forestal en el mundo, revela que comunidades a las que el Consejo Nacional de Áreas de Conservación (CONAP) les otorgó el 40% de la reserva en administración y uso de recursos naturales dentro de un área protegida fueron capaces de aprovecharlos y mantener un índice de deforestación casi nulo, del 0,4%.

Este resultado de dieciséis años de trabajo sostenible contrasta con el declive de los bosques tropicales en gran parte de Latinoamérica y en la propia Guatemala, donde el índice de deforestación es del 1,4%, según las organizaciones Rainforest Alliance, Wildlife Conservation Society y CONAP.

“Las concesiones forestales comunitarias de Petén, en Guatemala, representan la mejor práctica a nivel mundial para la gestión de bosques tropicales”, señaló James Grogan, ecologista forestal del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) especializado en estudios de caoba.

El estudio recomienda promover alianzas entre las empresas forestales comunitarias, el gobierno y las organizaciones de asistencia técnica para fortalecer las operaciones de las comunidades forestales propiciando la continuidad de los contratos y de otras figuras legales más estables que garanticen un manejo sustentable a largo plazo.

Beneficios para indígenas y contra cambio climático

Un segundo estudio del WRI titulado “Los costos económicos y beneficios de la tenencia de la sujeción de la comunidad forestal: la evidencia de Brasil y Guatemala”, demostró también que salvaguardar los derechos al uso de los bosques en dos regiones de estos países latinoamericanos permitiría evitar la liberación de 5.400 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en veinte años.

Este volumen de gases equivale a las emisiones contaminantes generadas por más de mil millones de automóviles en un solo año.

“Cuando invertimos en el fortalecimiento los derechos de los pueblos y comunidades indígenas sabemos que no sólo estamos haciendo lo correcto, sino que promovemos una inversión inteligente para tener un mundo más estable desde el punto de vista climático”, explicó Juan Carlos Altamirano, economista del WRI a cargo del mismo.

Los expertos estimaron que inversiones modestas en la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala y en la Amazonia brasileña generarían beneficios de 605 millones de dólares en el país centroamericano por captura de carbono y por emisiones evitadas en los próximos veinte años, y de 161.700 millones en el sudamericano para el mismo período.

El coste anual estimado de preservar una hectárea asciende a 19 dólares en Brasil y a 63 dólares en Guatemala. Sin embargo el retorno de esa inversión en veinte años equivaldría a unos 1.470 dólares en el caso de Brasil, y a casi 1.900 en Guatemala.

“Las inversiones similares podrían proporcionar a los funcionarios gubernamentales, los negociadores del clima y los organismos donantes la oportunidad de seguir una estrategia de mitigación rentable y potente cambio climático”, indicó Erin Gray, investigador jefe de este trabajo.

El WRI considera que los derechos forestales comunitarios legalmente reconocidos y protegidos “se traducen en los bosques saludables”, con niveles de carbono selva altos y menores tasas de deforestación.

Por ello exhortó a las autoridades de Brasil y Guatemala a sentar un precedente y garantizar los derechos de tenencia forestal a los habitantes de sus bosques comunitarios y sentar de ese modo un precedente positivo para otros países.

El WRI es una organización de investigación cuya labor que pretende impulsar oportunidades económicas y de bienestar humano con socios en más de 50 países, y que cuenta con oficinas en Brasil, China, Estados Unidos, India e Indonesia.

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